 AMANTES EN ARÁN
Seamus Heaney (1939)
Las infinitas olas, luminoso tamiz, cristal roto, venían cegadoras, penetrando las rocas, venían chispeantes, tamizándose desde las Américas
a poseer Arán. ¿O fue Arán quien corrió a envolver con sus brazos de roca una marea que cedía replegándose, con un tenue estallido?
Fue el mar quien definió a la tierra o fue la tierra al mar? Cada uno le dio un nuevo sentido al choque de las olas. El mar rompió en la tierra para encontrar su identidad total.
(Fotografía "Roaring Ocean" de Oliver Reichenauer)

| |
|